Ácido Ascórbico vs. SAP: la verdad sobre los tipos de vitamina C en tu skincare
Hoy nos toca hablar de la reina del brillo en el skin care, la vitamina C
La has visto en TikTok, en el baño de tu mejor amiga y en el top de ventas de muchas tiendas de skin care, las marcas más reconocidas tienen un producto estrella con este super ingrediente. La vitamina C es la reina indiscutible de la luminosidad, pero con tanta fama también vienen muchos mitos, uso inadecuado y desinformación al respecto.
¿Realmente borra las manchas mágicamente? ¿Es verdad que no se lleva con la niacinamida?, Yo de ti iba a prepararme un té o un café, porque hoy desmentimos los mitos y te contamos las verdades de este poderoso antioxidante. Hay tela para cortar.

Los verdaderos superpoderes de la Vitamina C
No es solo una moda, es cierto, y la ciencia respalda totalmente sus beneficios. Si la usas bien, tu piel va a aprovechar todos sus efectos, la vitamina C es un antioxidante potente, capaz de neutralizar los radicales libres presentes por la radiación solar y la contaminación, para las personas que vivimos en zonas urbanas extensas, donde el tráfico y la contaminación son algo con lo que se debe convivir, evitara que tu piel envejezca prematuramente.
Otra ventaja que tiene la vitamina C con respecto a otros ingredientes presentes en la cosmética y el skin care es que tu cuerpo la necesita para producir la cantidad necesaria de colágeno que va a ayudar a mantener tu piel firme y elástica. Es un cofactor esencial en la síntesis de muchas de las sustancias que el cuerpo necesita para poder funcionar adecuadamente.
También se considera un potente aclarante de manchas, ¡pero ojito! Que he visto a muchas personas haciendo algo que va completamente en contra de este beneficio, y es el uso inadecuado de la vitamina C para quitar manchas, en la segunda parte de este blog, la semana que viene, hablaremos a detalle al respecto, por ahora quédate con este dato, la vitamina C inhibe la enzima responsable de producir melanina en la piel, esto significa que si la usas adecuadamente puede difuminar las manchas por la radiación del sol o las del acné y unificar el tono de la piel. Incluso, en los productos que usan la vitamina C como tópico en esencias y serums, te da ese efecto de “Dormí 8 horas y tomo 2 litros de agua al día” incluso si no es cierto (que te conozco). Pero como te dije antes, vamos a revisar esto a detalle más adelante, en la segunda parte de este blog. Por ahora, vamos a centrarnos en ver las diferencias que hay en la vitamina C que está presente en los productos de cuidado que usas.
Ácido Ascórbico vs. SAP (Fosfato Ascorbilo Sódico): No todas las Vitaminas C son iguales
Cuando lees la etiqueta de un producto, rara vez dice solo "Vitamina C". Lo más común es encontrar estas dos variantes:

1. Ácido L-Ascórbico (La forma pura)
Es la vitamina C en su estado más potente y puro, siempre que se conserve adecuadamente.
- Lo bueno: Va directo al grano y es la que tiene más estudios científicos que respaldan su eficacia.
- Lo malo: Es muy inestable. Odia la luz, el aire y el agua (se oxida rápido). Además, para ser efectiva necesita un pH muy bajo (ácido), lo que puede irritar a las pieles más sensibles, si usas productos con esta forma de vitamina C, y los dejas sobre tu tocador con exposición directa a la luz del sol, probablemente su principio activo se ha esfumado y ya no va a funcionar adecuadamente.
2. Fosfato Ascorbilo Sódico o SAP (Sodium Ascorbil Phosphate)
Es una forma modificada de la vitamina C, es mucho más amable con tu piel.
- Lo bueno: Es mucho más resistente a la oxidación y es ideal para pieles sensibles o con tendencia al acné, pues tiene propiedades antimicrobianas).
- Lo malo: Tu piel tiene que convertir el SAP en ácido ascórbico una vez aplicado, por lo que sus efectos son más lentos y menos potentes que la forma pura… unas por otras.
Aquí es donde vale la pena aclarar que ninguna es mejor que la otra en el sentido estricto de la palabra, cada una, como lo ves, tiene sus pros y sus contras, y dependerá de lo que tu piel requiera el que escojas una o la otra.
Otro dilema; Vitamina C y Niacinamida ¿Amigas o rivales?
Durante años hemos escuchado y visto en redes que se repite cada cierto tiempo, hasta el punto de convertirse momentáneamente en tendencias todos los años, el mito de que jamás debes juntar la vitamina C con la niacinamida porque "se cancelan" o causan irritación extrema. ¿Es cierto esto?
Este mito viene de estudios de los años 60 (sí, como todos los mitos, pasan de generación en generación, se esparcen, y este ha perdurado ¡por casi 65 años!), donde se usaban formas y concentraciones muy puras de ambos ingredientes a temperaturas altísimas en laboratorios. En la vida real y en las fórmulas cosméticas actuales (en un ambiente natural y concentraciones menores y más seguras para su uso), esto no pasa. De hecho, son el combo perfecto para eliminar manchas. La vitamina C frena la producción de melanina que pigmenta la piel, y la niacinamida, evita que ese pigmento se adhiera a las células de tu piel.
Entonces, ¿Cómo las puedo combinar correctamente?, Existen varias maneras, si vas a usar dos productos diferentes, y uno de ellos tiene Ácido Ascórbico puro (que requiere un pH bajo), aplícalo primero, espera unos 5-10 minutos a que se absorba, y luego aplica tu producto con niacinamida.
Si vas a usar los dos principios en un solo producto (mucho más práctico), ideal para esos días en que no tenemos tiempo para hacer una rutina dedicada. Muchas marcas ya las formulan juntas usando derivados estables de la vitamina C (como el SAP). Si viene en el mismo contenedor, la marca ya ajustó el pH para que trabajen en equipo sin problemas. Por ejemplo, en Pambú tenemos nuestras sheetmask de Vitamina C, formuladas con SAP, alantoína y niacinamida, equilibradas perfectamente para consentir y cuidar tu rostro con su efecto antioxidante y aclarante.
Recuerda, ninguna de las dos versiones que te hemos explicado hoy es mejor que la otra, cada una debe evaluarse para aplicarse a las necesidades que tu tienes, si quieres resultados más rápidos, opta por Ácido L-Ascórbico (La fórmula pura de la vitamina C), tendrás que conservar el producto en un lugar alejado de la luz, sin humedad o excesivo calor, y aplicarlo en la cantidad adecuada para evitar quemaduras y manchas, ¡todo lo contrario a lo que quieres!
Sí quieres ir por algo sencillo, práctico, y sabes que todo lo bueno requiere de paciencia y tiempo, ve a la segura con SAP (Fosfato Ascórbico Sódico) y no te compliques.
Bueno, ya se ha hecho un poco extenso el blog, en la segunda parte hablaremos sobre algunas malas prácticas muy comunes con el uso de la vitamina C, y te enseñaremos a conservar mejor tus productos con este principio activo, para cuidar tu inversión, sí, pero más importante, para cuidar tu piel.
¡Un abrazo de Panda! ¡Nos leemos la próxima semana!





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